Gracias por Mistura

Mirko Lauer

Una nota en un diario del exterior, la cual ahora circula por las redes, le ha querido dar una paliza a Mistura, con el argumento de que la feria no ha podido ir superando sus niveles de excelencia. Dado que Mistura ha logrado mantener su continuidad, la sensación es que el crítico preferiría que la feria simplemente no existiera.

Es cierto que quizás Mistura podría ser mejor de lo que es, y hubiera podido serlo desde su primera versión, si contara con más apoyo del Estado y la gran empresa. Pero a pesar de los aplausos, la feria ha sobrevivido gracias a sus propios recursos y trabajos. Es así como ha logrado una presencia nacional e internacional.

Aun si en un determinado año la concurrencia es menor que en otros, o si las luminarias gastronómicas presentes son o brillan menos, o si la atención de los medios se reduce, la importancia de la feria es indiscutible. Sigue siendo el árbol grande en el sector, que tarde o temprano inevitablemente atrae la pedrada.

Dicho esto, cabe añadir que las críticas son útiles. Acicatean a organizadores y participantes. Hacen notar la importancia de que las fuentes de recursos del país colaboren con más entusiasmo. Ponen de relieve el trabajo de quienes acuden a presentar sus productos, y el esfuerzo que supone toda la operación anual.

Mistura no está sola. En torno de su ejemplo se moviliza un amplio movimiento de ferias regionales, distritales y de mercados que han aprendido de la iniciativa de Apega maneras novedosas de llevar a la ciudadanía sus productos. Ferias también criticables, sin duda, pero claves para el sector gastronómico peruano.

Luego de los primeros aprovechamientos y felicitaciones se ha instalado una suerte de desentendimiento frente a la gastronomía. El ministerio de Comercio y Turismo y el de Cultura no se han comprado realmente el pleito de la actividad, quizás por considerar que le va bien como está, y que es mejor dejarlo como un archipiélago de iniciativas sueltas.

Mistura no es todo el expectante sector gastronómico peruano. No es un espectáculo, ni una competencia. Pero en más de un sentido lo representa. Por tanto es necesario alentar el fenómeno desde fuera, y buscar su modernización desde dentro.

FUENTE:http://www.deperu.com/